Wendigo: Aparentemente es una personificación de la llamada atávica -y la fascinación rayana en la locura- que los bosques profundos y la naturaleza más salvaje provoca en los hombres y, en su faceta más oscura, un mito para explicar la bestia en la que se puede convertir un ser humano cuando hace caso de dicha llamada.

lunes 2 de noviembre de 2009

Semana Mortuoria: Epitafio


Difícil tarea la de escribir mi epitafio. Esta quizá sea la primera ocurrencia que tenga hoy. Tal vez tenga que vivir más para elegir lo que quiero que diga mi tumba. Estoy seguro que quiero que siembren un árbol pero las palabras finales... deben ser elegidas con mucho cuidado. El epitafio de este año es:

Escritor zombie
le aulló al silencio y en una roca escribió el punto final de una vida insuficiente.

Semana Mortuoria: Poema a mi Funeral



"Poema a mi funeral"
Davo Valdés de la Campa

Cuando me muera
me tendrán que enterrar
abajo de tierra buena
y un árbol sembrar
para que las hojas del otoño
se devoren mi silencio;
y quisiera sólo dos cosas
para mi funeral:
música de Caifanes,
poemas de Villaurrutia
y así yo podré descansar en paz.

Prohibo que lloren
por algo que no vale la pena.
Quisiera silencio,
fuego, alimento para las perros;
nada de lágrimas huecas,
sólo recuerdos y flores
y sones jarochos
para bailar.

En mi funeral
hay cabida para las letras muertas,
para los hambrientos,
para los pies calcinados;
que no muera nadie: -comida vegetariana-
Qué no se beba tequila.
que canten los amigos, que toquen la jarana.
pero nunca se debe olvidar:
el árbol sembrar sobre tierra fértil.
-el ave vuela y canta: mis ojos infinitamente quiero devorar.

Entiérrenme con mis fotografías;
con el último canto del lobo aullando;
con las mandarinas de Noviembre;
sin luces: velas blancas;
que sea en un campo solo;
que llueva mucho;
quiero ahogarme con las estrellas,
no lloren: no vale la pena.


Nos leemos

Semana Mortuoria: Top 5 las escenas más terrorificas del cine



Como la gran mayoría lo sabe, soy un gran fan del cine de terror. Los que no lo saben pueden encontrar la prueba en The Redrum Blog y en muchos de mis relatos. Hoy en día es difícil que el cine de terror siga causando el mismo impacto que hace veinte o treinta años. A mí todavía me causó traumas y pesadillas durante mi infancia. He aquí mi top personal de las escenas más terroríficas.



5.- The Omen (1976) de Richard Donner. La película protagonizada por un niño que más miedo me ha provocado. Cuando la vi la primera vez me aterraron muchas de sus clásicas escenas. Pero la que más me asustó fue la famosa escena de la decapitación. El poder que ejerce en la trama la fuerza oscura del diablo fue para mí, demostrada en esta terrible muerte.





4.-The Hills have eyes (2006) de Alexandre Aja. Remake del clásico film de los 80 dirigido por el mítico Wes Craven. Es quizá el único refrito que vale la pena por su crudeza. Es un film que propone bastante y lleva la violencia a extremos que yo no creía posible. La escena que más me perturbó fue cuando los mutantes atacan el camper de la familia y uno de ellos viola a la joven y después parece por un segundo que va a matar al bebé. Se me detuvo el corazón de pensar que eso fuera a suceder. Elegí la escena de Aja porque en la versión de Craven es más light pero no inferior.

La escena se puede ver en el minuto 1:43





3.- It (1990) de Tommy Lee Wallace. Famosa mini serie de televisión adaptada de la magnifica novela de Stephen King. No conozco a nadie de mi generación que no haya sufrido el trauma de la bañera por este film. Miedo a bañarse, miedo a los payasos. Miedo a ese payaso maldito. Simplemente una joya imperdible.





2.- The Blair Witch Project(1999) de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez. Revolucionó el cine de terror. Me sorprendió bastante cuando la vi por su estructura. Sin duda aún al recordar la escena cuando los niños corren al rededor de la casa de campaña, siento los pelos de gallina. Es asfixiante y de estar en su posición me hubiera dado un infarto. El ritmo va en aumento y el final también es terrorífico.

http://www.youtube.com/watch?v=cMQQpmm5u3w (No hay opción para poner el vídeo)



1.- The Exorcist: The Version You've Never Seen Before (2000) de William Friedkin. La mejor película de horror de todos los tiempos. No hay discusión para mí en este tema. Insuperable. Mi gran trauma, mi obsesión. Tiene muchas escenas, pero sin duda la que me dejó marcado de por vida fue en la versión con escenas nunca antes vistas. El famoso spiderwalk. Simplemente magistral.



http://www.youtube.com/watch?v=o-4f_NMUxcY

Nos leemos

sábado 31 de octubre de 2009

Semana Mortuoria: Ofrenda a los muertos por la guerra..


Mi ofrenda será sencilla. No la hice para alguien famoso porque aunque admiro a muchos artistas muertos, no los conocí y no quiero suponer que puedo ofrecerles las cosas que realmente les gustaría tener en caso de regresar hoy a nuestro mundo. Tampoco lo hice para ningun familiar porque no me dio la gana. Mi ofrenda este año es para los billones de muertos en las guerras. Cualquier guerra. Tantos muertos anónimos que se perdieron en el camino porque el fuego los alcanzó antes de tiempo. Hoy día de los fieles difuntos les quiero ofrecer a ellos algo que estoy seguro les encantaría tener. Son dos cosas y las pongo en mi altar para que las vean todos y por el recuerdo de las almas muertas, hagamos algo para que ellos puedan descansar de una vez por todas.

En la madrugada cuando lleguen a este mundo, siguiendo el camino de flores y velas que los guiarán hasta el sitio donde los recuerdan sus seres queridos. Yo les ofrezco JUSTICIA.



¡Que sus muertes no sean en vano!

Seguramente estarán hambrientos de tanto caminar. Su hambre está inscrita en su espíritu, para saciarlos y para darles esperanza a los que mueran hoy, ofrezco, anhelo, pido, propongo, grito, suplico por LA PAZ.



Qué tengan buen regreso. No se rindan jamas. Sus voces aún son escuchadas y seguiremos luchando porque su muerte evite en un futuro el sufrimiento que ocasionan las ESTUPIDAS guerras.

Nos leemos

Semana Mortuoria: Una reflexión vaga sobre la muerte



Primero un aire tibio y lento que me ciña
como la venda al brazo enfermo de un enfermo
y que me invada luego como el silencio frío
al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto. -
Xavier Villaurrutia


To live is to die es el titulo de una de las mejores (y más ignoradas) canciones de Metallica: track 8 del magnifico ...And Justice for All. La rola fue escrita en honor al difunto bajista de la banda Cliff Burton. La canción es totalmente instrumental, trabajada a partir de solos de Burton y sobre todo en un poema, que casi al final recita James Heatfield, del virtuoso bajista. Vivir es morir. Eso es algo en lo que creo. No lo digo en un sentido fatalista de la existencia sino como una realidad de la cual podemos aprender mucho y tal vez aprovechar para sacarle jugo a nuestro caminar por este planeta

Nacemos: llegamos al mundo (y ahí comenzamos a vivir) pero desde ese momento hasta el instante (insospechado a veces) de perecer, nos acercamos a la muerte, a veces en cada segundo y bajo misterios que no podemos entender. Lo que pasa entre ese momento del primer respiro fuera del vientre materno hasta ese último suspiro como mortales, es lo que importa realmente. Lo que va trascender en nuestro mundo, sobre todo en el mundo de los recuerdos de aquellos con los que convivimos y con los cuales caminamos en esta mala broma llamada vida.

No existen demasiadas cosas con importancia en este viaje, aunque la sociedad nos haga creer que sí. En realidad son cuestiones banales por las cuales hoy el mundo es un enigma nada interesante y menos místico. La trascendencia de nuestra vida debe estar marcada por las cosas que hacemos y no por las cosas que poseemos. Morir debería ser aprendizaje y no necesariamente dolor. Sufrimos lo suficiente en nuestro diario vivir como para concebir la muerte como un mal. Vivir es morir porque nuestra existencia es frágil y no sabemos de qué depende que sigamos en el planeta Tierra. Por eso propongo aprovechar cada momento para respirar con más fuerza y aprender a observar el mundo con otros ojos. Propongo que la vida se base en buscar la felicidad, en extender la mortalidad por medio de nuestras acciones, con el arte, con el amor a los demás, con el respeto a la vida y al modo de vivir de cada ser que respire. La forma de convertirnos en infinito: track ocho de la canción más hermosa de todas llamada muerte.

La muerte para mí es la escapatoria final, aunque no la única. Sólo me aterra de morir saber que puedo perecer en cualquier momento y a veces creo que no he escrito lo suficiente como para irme de este mundo. El punto final de mi existencia finalmente no lo pondré yo, pero espero que el tiempo sea el suficiente para expresar todo lo que hay en mí.

La vida: la contraparte, es sufrimiento. Repito, no es una cuestión de tristeza o abatimiento, sino una aceptación que me permite reconocer en mi cotidianidad, las cosas que importan. Como lo es poder ayudar a otras personas, aprender, conocer una minúscula porción de este Universo tan vasto, reír y hace reír, crear y observar y disfrutar la creación de otros seres humanos. La vida está concebida de tal forma que determina nuestro destino en sufrimiento. Sufrimos al nacer y ser recibidos en un mundo hostil y sufriremos al morir, con una final punzada o un golpe certero. Un dolor casi inexistente porque después nosotros ya no seremos. Pero hay ciertos momentos, personas o cosas que hacen que todo esa angustia valga la pena. La muerte es como una canción: depende de mi estado de animo para poder hablar de ella y expresar lo que representa para mí. La percibo por supuesto como una inspiración. No creo en un paraíso. Ni en vida, ni en muerte. Creo en el polvo. Creo en la vida eterna por medio de nuestro legado. Yo no pretendo ser inmortal, sólo me gustaría quedarme en forma de letras en el pensamiento de alguien hasta que muera y me lleve consigo. Yo ya llevo en mi mente tantas cosas que nunca olvidaré: poemas, canciones, personas, caricias y creo que todo eso se manifiesta como vida, incluso aunque la otra parte del recuerdo ya haya dejado de existir físicamente.

La vida y la muerte son complemento, son contradicción. Son provocación del artista porque son dos extremos de un hilo muy delgado, son nuestro punto de arranque y nuestra meta. Llegar al destino final puede ser desaprovechado por la mayoría de la gente, pero yo, prefiero llegar sabiendo que aproveche cada momento y supe amar al mundo. Quiero morir, de eso no hay duda, sin tan sólo supiera que allá también podría escribir me mataría en este mismo instante, pero la incertidumbre me dice: vive, escribe, lee, escucha, observa, siente hasta que ya no puedas, después ya veremos.

Semana Mortuoria No. 2

viernes 30 de octubre de 2009

"Love Hurts" Nazareth



Es una banda escocesa de hard rock formada en Dunfermline, Escocia en 1968. Es una de las agrupaciones más clásicas de la época. Nunca fui muy fan de Nazareth, aunque admito tiene algunas canciones muy buenas. Love Hurts es un cover de Joy Orbison. La primera vez que la escuché fue en la película Crazy Love (El amor es un perro infernal) de Dominique Deruddere, film inspirado en relatos cortos del escritor norteamericano Charles Bukowski, después escuché esta versión y me pareció muy buena. La comparto con todos ustedes, en especial con los que tengan el corazón roto.



"Love Hurts"
Nazareth

Love hurts
love scares
love wounds and mares any heart
Not tough nor strong enough to take a lot of pain
Take a lot of pain
love is like a cloud
holds a lot of rain.
Love hurts
love hurts
I'm young I know but even so
I know a thing or two I've learned from you
I've really learned a lot
really learned a lot.
Love is like a stove
burns you when it's hot.
Love hurts
love hurts
some fools rave of happiness

Blissfulness
togetherness
some fools fool themselves
I guess

But they're not fooling me I know it isn't true

No
it isn't ture. Love is just a lie made to make you blue.
Love hurts
love hurts.

Love hurts
love scares
love wounds and mares any heart


P.D. ¡Feliz Cumpleaños a DamaNegra! Best sister ever. Te quiero.

P.D2. Proximamente unos posts muy especiales. Esperalos el primero y segundo de Noviembre.

Nos leemos

sábado 24 de octubre de 2009

Davo en La Jornada Morelos

Perdón por escribir hasta ahora. Ayer me avisaron y no me pude conectar hasta ahora que estoy en casa de un amigo. Sólo entro para postear algo rápido, pero que como me tiene contento lo quiero compartir con todos ustedes queridos lectores y amigos. En La Jornada Morelos existe una columna llamada Torre de Babel donde los alumnos de la Facultad de Humanidades de la UAEM pueden publicar lo que quieran. Envié un texto (que ya había publicado justamente en este blog pero que modifiqué un poco) y el día de hoy sábado 24 de Octubre salió publicado. Ya está en la versión digital y mañana estará en la versión impresa, así que si quieren comprarla y leer lo que escribí y por supuesto decirme lo qué les parece, sería chido de su parte y lo apreciaría bastante. Acá dejo el enlace y espero sea la primera de otras publicaciones en La Jornada.
De la pregunta sin respuesta aparente.


Nos leemos

P.D. Gracias a los que fueron (aunque fuera un ratito) a la proyección del Earthlings y la plática sobre vegetarianismo, ojalá vayan a la proxima también.

lunes 19 de octubre de 2009

Poema del enfermo I



Estoy enfermo, aún no sé de qué. Regresé el sábado en la tarde de Jonacatepec (después platicaré a qué fui), me sentía cansado y estornudé mucho. Al parecer tengo gripa. Me siento terrible. No he ido a la escuela y eso me preocupa porque he faltado bastante. Aquí dejo algo que escribí. Espero les guste.

Poema del enfermo I
Davo Valdés de la Campa

Y regresa la letra perenne,
como el sueño constante,
la permanente melodía;
Soy la rama que el cielo alcanza
rasga
Y sangra la nube,
sangra el cielo.
En un quejo, un aullido.

viernes 16 de octubre de 2009

"Exilio" Alejandra Pizarnik



Les dejo dos enlaces:
1)La reseña del evento Rock & Letras de La Wacha
2)Un artículo que escribí sobre el film "Corazón del Tiempo" de Alberto Cortés.

"Exilio"
Alejandra Pizarnik

A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.

lunes 12 de octubre de 2009

Un día en el hospital por un escritor temeroso de su propia sangre.



Un litro de sangre
Davo Valdés de la Campa.

Disculpe, ¿aquí es la fila para donar sangre?
Si aquí atrás de mí. Ya en un ratito abren la puerta para que podamos entrar.

Todavía era de noche. En el cielo una luna llena roja reinaba. Aunque en casa nos desvelamos para llegar temprano, otras cincuenta personas pensaron lo mismo y a pesar de que estábamos a oscuras la fila ya se extendía por la explanada del Seguro Social. El frío de la madrugada soplaba bajo. Al cuarto para las siete abrieron la puerta y todos nos abalanzamos para entrar primero. Adentro y subiendo las escaleras otra fila totalmente distinta a la primera se creó.

¿Qué pasó Martín? ¡Qué bueno que viniste! Ayer estuvimos todo el día intentando buscar donador, pero nada que conseguíamos.

No pues para eso estamos los amigos, yo lo hago con mucho gusto... Si me vas a dar la lana que me prometiste ¿no?

Si, na-más que salga de gastos. Échame la mano, no seas así. Me ha costado un huevo conseguir la sangre y la cirugía del chamaco ya es la próxima semana.

Órale está bien mano, no te preocupes. Sólo espero que no se tarde mucho esto porque el taxi no se paga solo. Tengo que pasarle cuenta al jefe.

No, ya casi pasamos. Espérame tantito voy a ver cómo está el niño.

El sol destronaba a la luna del cielo y comenzó a iluminar por los ventanales del edificio. La fila se prolongaba desde el segundo piso hasta la mitad de la escalera. Gente que iba y venía con sus carnets, con las recetas para la farmacia. Subían los viejitos con sus caras cansadas, con sus bastones; los doctores también hacían acto de presencia, brillaban con sus uniformes pulcros. Ellos entraban al recinto caminando con la actitud de semi-dioses, miraban al aire a un punto muerto. Caminaban rápido y evitando contacto visual con los enfermos y desaparecían en las puertas grises.

-Van muchachos fórmense ahí. Denme sus credenciales.

-¿Vienen con usted señor?
-Sí, sí. Son amigos de mi hija.
-Ajá... Ojala se hago hoy, ya urgen esas plaquetas y de los cinco que trajo ayer ninguno pasó.
-Yo también espero lo mismo señorita.

Chale cabrón, ¿le dijiste que mínimo un veinte? Aunque no pasemos hay que sacarle una lana.
Simón, ya le dije. Además está en chino, yo vine hace quince días.
Yo hace diez. Tampoco pasé.
Pues a ver si se mocha aunque no califiquemos. ¿Para quién es la sangre?
Creo que para su hija, ni ha dicho. Ahí viene chitón.

La fila empezó a caminar como una marcha fúnebre. Se escuchaban voces en todo el hospital: “Doctor Galván a quirófano”, “Señorita de intendencia se le solicita en la entrada”, Aaatodos los paaacientees, del doctor Gutiérrez, se les aaaavisa que canceló las citaaaas. Una ocasión bromeé con mi hermana sobre las señoritas que anuncian en los hospitales (supermercados o terminales de camiones), al parecer un requisito para el trabajo, es hablar lo menos claro posible. Llegué a una ventanilla. Pidieron mi credencial de elector. Pasé a una sala con sillas azules. Vi un dibujo de una gota de sangre alegre que decía “La sangre es vida”, pensé: el verde es vida, el agua es vida, la sangre es vida: ¿qué vida?

¡No mames! Canceló la cita el doctor Gutiérrez ¿ahora que vamos a hacer?
¿Qué pasó hijita?
Según la pendeja enfermera, el doctor se fue de vacaciones... No entiendo porque no me avisaron.
¿De vacaciones, a dónde?
¡Qué chingados voy a saber mamá!
¿No sabe la enfermera?
¿Por qué te interesa tanto el doctor? El problema es que hoy falté al trabajo para venir con él y ahora resulta que está en alguna che playa.
Ah, se fue a la playa.
¡Mamá!

Alguien prendió la televisión en la sala de espera. Estaban las noticias del trece: muertes, robos, asesinatos, ardillas que bailan, revista de los trescientos personajes más influyentes en México, Rebeca de Alba no es lesbiana, guerras, tifones, tsunamis. Una enfermera mayor, con un gorro verde mal puesto nos indica qué hacer. Llenar una forma, esperar a que extraigan la primera muestra de sangre para detectar anemia o grasa; pesarnos, medirnos, tomarnos la temperatura y la presión. Esperar. Pasar al área de sangrado, descansar, llenar otra forma, desayunar algo. Esperar. Parece fácil. Termina diciendo que apaguemos los celulares y que avisemos a nuestros familiares que regresen en tres horas por nosotros.

-Una revista, un periódico. Llévese “La Unión de Morelos, TV Notas, El Extra”. ¿Cuál seño? Son tres pesos.
....
-No don, ya se me terminaron los Extra. Bueno, ahí pa´ la otra.

...

¿Qué te dijeron?
Que no pasé, me faltaron tres puntos.
¿Tres puntos de qué?
No sé
¿Y ahora?
No sé
¿Le marco a mi papá?
Bueno, aunque se va a enojar.

Papa, habla Susana
¿QUÉ PASÓ?
No aceptaron la sangre de tu hijo
¿POR QUÉ NO?
Que le faltaron tres puntos, a mí se me hace que fue por chupar.
SEGURAMENTE, PICHE BRIAGO. SIEMPRE TIENE QUE SALIR CON SUS PENDEJADAS.
Si, ¿Qué hacemos ahora?
INTENTA TÚ, SINO EN UN RATO LLEGO.

¿Qué te dijo?
Que vaya a sacar una ficha para donar. Está emputado contigo.
¿Por qué?
Porque eres un borracho y ni para algo tan importante como su operación puedes hacer el esfuerzo de no tomar.
Mmm...

¿Y TU HERMANA DÓNDE ESTÀ?
Fue a la ventanilla con la enfermera a ver si podía donar.
VOY CON ELLA.
¿Qué pasó?
No se pudo, que porque pesó cincuenta. Estoy muy baja. Son mamadas, ni cuando me embaracé pesé cincuenta y seis.
¿Eso necesitas pesar?
Algo así. Pinche enfermera mamona.
¿Y mi papá?
Ya se fue, dice que no servimos para nada.
Mmm...
Si peso tan poco le voy a decir a Manuel que ya no podemos tener más hijos.
¡Je!

La sala se va quedando vacía. Entre detractores y rechazados el número de personas que van a donar se reduce bastante. Ya empieza a subir el calor por los muros. Ya casi es mi turno para donar. Pasé las pruebas de anemia, peso, etc.

Bueno... José... soy Agustín.... ¿Te acuerdas de mí no? A-g-u-s-t-í-n.... si de allá debajo de la colonia.... ¿Estás trabajando? Oye... necesito un paro... Me van a operar.... no nada grave pero.... si, acá en el seguro... Necesito un parote... Un donador de sangre...OH... Va... Ni pedo... Va... bai...

Para si mismo: Chale para eso no están los amigos.

Ya pasé a donar sangre. Me desvanecí por los nervios. Ya está más que comprobado que no puedo ver mi sangre. Las enfermeras se rieron bastante de mí. Cuando perdí el conocimiento, según la enfermera sólo fue unos instantes, aunque para mí fue eterno, estuve pensando o imaginando algo que no recuerdo. Regresé a la realidad y de pronto no sabía dónde estaba. Me quedé acostado un rato y después me comí una manzana que me dieron. Salí de la sala de donación de sangre, me sellaron mi forma y me entregaron una hoja para que en una semana regresara por mis resultados.

-Doctor Galván a quirófano.
-¿Disculpe está es la fila para donar sangre?
-Señorita perdóneme pero esas son mamadas, ¿no me puede atender otro doctor?
-¿Cómo que ninguno pasó? No cómo que veinte pesos, ni madres. Lárguense de aquí.
-Sssssaaaalvaaaameeeee

Llevo dos horas en el hospital desde que salí de la sala para donar sangre. Ya salieron a desayunar los doctores y los practicantes con sus botellas de coca-cola y sus tortas de milanesa. Mi madre y su amiga (a la cual van a operar) tuvieron que sacar copias a un formato para la operación para la cual doné sangre. Subieron al tercer piso a ver a un traumatólogo. Después a planta baja por los resultados del laboratorio y finalmente por unos medicamentos a farmacia. Recuerdo que al salir del área de sangrado la enfermera me dijo que podía convertirme en donador voluntario. Te espero el próximo año. “Ni madres” murmuré y salí corriendo. Después recordé la ocasión en que visité un juzgado, como se comportaban los abogados en su hábitat natural, se desplazaban con confianza, seguros de si mismo, saludando a los colegas. Algo parecido sucedió en el hospital, los doctores se comportan de una manera peculiar. Caminan como modelos en pasarela al pasar por los laboratorios. Los practicantes se sienten dueños del mundo, superiores al resto. Las enfermeras: algunas prepotentes y frustradas, otras amables y cordiales. Es una ruleta rusa con ellas. Me pregunto dónde podremos comportarnos así los escritores. ¿Cuál sería nuestro lugar, nuestro ecosistema para creernos los poseedores de la verdad?